De un taller de Dehua, de la mano de Michael Zhan
Este set nació una mañana húmeda en Dehua, Fujian, donde Michael Zhan pasó dos días visitando tres pequeños talleres de porcelana. Buscaba una taza de 30 ml que no solo cumpliera con el estándar gongfu, sino que lo hiciera con una finura serena y segura — sin bamboleos, sin deformaciones y con un borde tan fino que pasara desapercibido. El taller que finalmente eligió lleva tres generaciones fabricando utensilios de té, utilizando caolín local y cocciones a 1.300 °C. Su técnica de colado en barbotina garantiza un grosor de pared uniforme en cada taza, de modo que al apilar seis quedan perfectamente alineadas. Michael seleccionó este lote tras probar la resistencia al choque térmico y la sensación al tacto en una docena de prototipos. Cada taza contiene exactamente 30 ml cuando se llena hasta el borde, dejando espacio para que el aroma del té se concentre sobre el líquido. Las tazas llegan envueltas en papel tisú sin blanquear, con una sencilla tarjeta de papel que muestra el sello del artesano de Dehua. Están pensadas para sesiones en las que el té, no la taza, es el centro de atención — una herramienta que desaparece en la mano.