Taller de Liuzhou, dimensionada para el gaiwan de 90 ml
Michael consiguió esta línea de jarras durante un recorrido de Fujian a Guangxi a principios de 2025, tras una queja recurrente de nuestra sala de cata: la mayoría de las cha hai de 200 ml quedan mediadas después de verter un gaiwan, y el cuenco ancho pierde temperatura rápidamente. Quería 150 ml — espacio suficiente para un gaiwan completo de 90 ml, sin excederse — y un pico que no goteara sobre el barco de té.
El taller pertenece a Gao Lihua, lampista de segunda generación en las afueras de Liuzhou. Su estudio suministra la misma línea de borosilicato que tenemos en tea.glass, y elabora pequeñas series de 40–60 piezas cada vez, terminando cada pico a mano con el soplete de banco. Michael probó dos infusiones de Mí Lán Xiāng (蜜兰香) con tres prototipos de pico antes de decidirse por el corte actual — un labio ligeramente inclinado hacia abajo que corta el chorro de forma limpia.
El vidrio en sí es de borosilicato de expansión 3.3, la misma familia empleada en material de laboratorio. Se recuece durante la noche en un pequeño horno eléctrico, lo que confiere a la base su ligero peso y elimina las líneas de tensión que se ven en jarras sopladas más baratas. Cada pieza lleva una tenue marca de pontil en la base — Gao no la pule, y le pedimos que no lo hiciera. Es la única forma de distinguir una pieza soplada a mano de una terminada con molde.
Las notas de campo de Michael de aquella visita están archivadas en su informe sobre Guangxi en tea.travel.